Una apuesta Educativa por la Vida y la Transformación del Territorio




1. ¿Qué significó en su vida personal ser participe, desde sus inicios, del Programa Desarrollo y Paz de los Montes de María?


En lo personal, el PDP me enseñó lo que es el verdadero servicio social, el verdadero sentido de pertenencia, lo que es planear el territorio, pero lo más importante, fue el convencimiento del trabajo articulado, los vínculos de amistad que se generaron, la hermandad entre los pobladores de la región y la fuerza conjunta por el restablecimiento social del territorio. Eso en lo referente a esta primera pregunta, pero habría mucho más que decir. Realmente el trabajo del PDP, como sus procesos, generaron muchas fortalezas entre los pobladores de esta región.

 2. ¿Cómo siente Ud., que el PDP ha sido fuente de inspiración y motivación, en el servicio que hoy prestas en tu municipio como secretaria de educación Municipal y cómo ha aportado, también, a la orientación que le has dado a El Carmen de Bolívar en materia Educativa?

 Particularmente, mi inspiración la generaron mis padres, el trabajo que realicé con Pastoral social durante mucho tiempo y los sacerdotes de El Carmen de Bolívar, en especial el padre Sahabel Porto. Con el PDP fortalecí mis capacidades conceptuales, técnicas y metodológicas. Específicamente en el trabajo que realizo hoy día, con la ayuda de Dios, me ayudó mucho el proceso de transformación educativa para la vida. Un proceso en el que trabajamos articuladamente diferentes actores buscando, desde la educación, la transformación del territorio reflejada en la superación del conflicto armado, el restablecimiento de la economía y de los emprendimientos, el desarrollo humano y el restablecimiento de los valores desde una clara puesta educativa. Este esfuerzo educativo para la vida y la transformación de las relaciones fue apoyado no sólo por el PDP de Montes de María, sino que contó también con el concurso y la participación de la Fundación Restrepo Barco y con la responsabilidad social empresarial ISA. Fue un trabajo muy hermoso en el que aprendimos mucha metodología y cómo planear realmente la educación para un territorio como el nuestro.

 3. ¿Qué mensaje da Ud. a la Red Montemariana, dada la coyuntura que vivimos como es la implementación de los acuerdos y la necesidad de seguir trabajando por la reconciliación y la paz en el territorio?

 Para mis hermanos Montemarianos, para la red Montemariana que tanto quiero, pues mi mensaje es no perder de vista la esencia del proceso que vivimos, del trabajo articulado, volver a las fuentes, seguir trabajando por nuestras gentes porque realmente ahora es cuando se necesita nuestro trabajo, no podemos perder de vista todo lo que aprendimos. Los invito a seguir con esa hermandad que nos generó el PDP, eso que sentimos cuando nos dimos el abrazo Montemariano, cuando vivíamos las noches Montemarianas, cuando hacíamos las ferias, ese trabajo que nos ayudaba, que nos despertó ese sentido de solidaridad hacía el hermano, ese que sentimos cuando ocurrió lo del burro bomba en chalán, cuando sentimos la muerte de algunos compañeros, cuando sentíamos el dolor por lo que ocurría en el otro municipio, cuando aprendimos a amar todos los municipios de nuestro territorio y a rescatar eso, no perder la esencia de lo que vivimos, de lo que aprendimos, esa amistad tan grande que nos generó, como la que sentimos hoy Felipe Amaya, Julio Paredes, Nilson y todos los pobladores del territorio. En cada uno de los quince municipios tenemos una cantidad de amigos, de hermanos que amamos este proceso, eso no lo podemos perder de vista porque en este momento de los acuerdos, en este momento en que hay tantos intereses por dañar lo que se consiguió en los acuerdos, se necesita de personas como nosotros para trabajar desde las raíces y con la gente. Trabajar con todo el amor y con toda la entrega que sabemos hacerlo los Montemarianos. En una palabra, con la inspiración que aprendimos en este proceso llamado Programa de Desarrollo y Paz de Montes de María.